El error básico consiste en demonizar los postres dulces, que son ocasionales por naturaleza. No son ellos los que comprometen la salud metabólica a largo plazo, y si nos apetece, podemos disfrutarlos con mucho gusto.
Cuidado con el foie gras durante las fiestas navideñas. Por precaución, identifique los productos procedentes de granjas con menos de 250 patos.